viernes, 2 de junio de 2017

El cambio climático que no afecta a Estados Unidos

Trump, un dolor de muelas que durará cuatro largos años.

Norteamérica anglosajona (Estados Unidos) nunca me ha sorprendido en realidad. Si bien tienen allá una forma de ser muy comercial y, acepto, novedosa, de hacer las cosas y de manejar capital, también son el primer lugar en descomposición social, háblese de crimen, drogas, alcohol, delincuencia común, etc. Son los estadounidenses gente de muchos colores (hablando en sentido cultural, recalco) en las que hay gente muy buena, gente muy liberal, gente muy mala, gente muy conservadora, gente muy seria, gente muy informal, gente muy cuerda y gente muy loca pero el hecho de que tengan como presidente, bien citado por el político columnista Rodolfo Higareda, a un "Adolescente Berrinchudo", un sujeto que mentalmente se atrapó en el síndrome de Peter Pan comportándose como chiquillo con un colosal poder en las manos, pone en perspectiva ese país.

De sus desplantes poco adultos como Presidente hemos visto sus pataletas porque la suprema corte de su país no le aprueba Ipso Facto sus decretos imperiales y se enoja porque los medios "son injustos con él". Odia a los mexicanos en primer lugar y luego odia a sus paisanos que no son como él (blancos), odia a quienes se atrevan a cuestionarlo, odia a quienes le muestran la razón gráfica en contra de sus pueriles convicciones y, cual mal émulo de Hitler, ha tratado de convencer a su país de que el calentamiento global es una invención de China para frenar el crecimiento industrial de Estados Unidos.

En realidad no me sorprende. Estados Unidos como país, integralmente hablando, tiene muchos ejemplos a seguir pero la ideología racista y proteccionista de los conservadores sin letra no es uno de esos ejemplos pero ellos en sí no tienen la culpa de dar esos traspiés tan marcados y con consecuencias globales, la tenemos el resto del mundo. El partido republicano siempre ha creído que la supremacía, y no precisamente la racial sino la militar, en el mundo es la que debe regir y ellos han establecido por años lo que comercialmente debe mantenerse en el mercado siempre y cuando les convenga. Ante todo eso ningún país ha actuado en oposición so pena de echarse encima a la comunidad libre y han convertido en enemigos a sistemas de gobierno que no comulgan con Estados Unidos (sin apologizar a dictadores locos como Nicolás Maduro o Kim Jong-un). Es cierto que Estados Unidos tiene muy buenas fórmulas de administración financiera pero es mentira que ello justifique demasiadas imposiciones culturales y políticas que hoy se vuelcan en contra de ellos mismos, una de estas es precisamente la cultura ambiental contra el calentamiento global.

Pero aquí es donde dejamos de culpar a los que votaron por Donald Trump. El "empresario" les vendió a esos votantes la idea de levantar al país (EEUU) a base de una fórmula nacionalista, segregacionista, excluyente y exclusivista que envalentonó a los blancos y emocionó a los nacionalizados de origen extranjero (muchos de ellos mexicanos) pero ni Trump ni esos votantes contaron con que existen leyes que administran esas ocurrencias imperiales y por ende limitan las consecuencias que acarrearía aprobarlas. Cabe mencionar que ese poder, el de justicia, hace que los estadounidenses sean los que mejores salarios perciben en el mundo, así como una infraestructura social bastante cercana a la óptima. La organización administrativa de Estados Unidos es por mucho bastante bien estructurada y esto se debe precisamente a que es un país establecido como libre e independiente que no se debe a ninguna clase de monarquía. Algo que Donald Trump nunca entenderá. Luego entonces la "América" que Trump les vendió a sus votantes es precisamente la misma que Trump no puede comprar y por ello establece su "Régimen Trump" con las revanchas del tipo que le hizo sacar a su país del acuerdo climático de París.

Con ello Trump no demuestra poder ni razón (y creo que no estoy descubriendo el hilo negro) sino bastante estupidez y el propio Macron, presidente electo de Francia, le hizo ver el peso de la sinrazón de sus decisiones de una manera elegante y caballerosa, y clase es precisamente lo que le falta a Donald Trump y a toda la prole que le rodea. Macron sabe que Donald Trump es un sujeto corriente y oportunista y que el puesto de Presidente de Estados Unidos le queda bastante grande pero Macron sí tiene clase y sí está educado. Es una persona preparada para dirigir los destinos de unos de los países más poderosos del mundo por lo que Trump debería saber leer entre líneas y darse cuenta de que Macron le está mandando un mensaje de "No cuentes con Francia para tus idioteces", lo que es grave para Estados Unidos ya que aunque Gran Bretaña pueda ser su brazo derecho en sentido militar, Francia resulta ser el cimiento continental (europeo) de todo lo que Estados Unidos ha logrado política y comercialmente en el mundo. La salida de Estados Unidos del tratado ambiental no es muestra ciertamente de poder ni de razón, insisto, sino de una gran ignorancia y poca visión cultural de Donald Trump.

Personalmente yo como mexicano me sentí y me siento insultado por Trump y desde luego no pienso visitar Estados Unidos mientras él esté de Presidente. Creo que México ya ha sido objeto de demasiados insultos por parte del Partido Republicano a través de la historia y Trump simplemente lo ha hecho abiertamente. Pero ahora es el mundo el que está siendo insultado por un pobre pendejo (perdón, no lo puedo llamar de otra manera) que es el ejemplo mismo de la más rudimentaria y primitiva forma de pensar, sin cultura, sin buen gusto pero eso sí, con mucho dinero. El mundo está siendo pateado y sacudido por un niño caprichoso de 70 años que vive su fantasía de ser "El Gringo que puso en Jaque al Mundo" y ahora dice muy bobaliconamente: "Ya no juego con ustedes, me salgo del tratado y me llevo mi pelota". Cierto, Trump ha puesto a todo el mundo a pensar demasiado pero esto es algo que todos sabíamos que iba a suceder desde el momento mismo que se postuló y sabíamos que la fracción WASP de Estados Unidos se inclinaría por él como mejor opción después de tener a Barak Obama, afroamericano, y ver el crecimiento de la comunidad latina en ese país. Si Europa vio con malos ojos ese punto -Trump como presidente-, tardó demasiado en reaccionar o decir algo y si a alguien le conviene exprofeso un idiota como Presidente de Estados Unidos es precisamente a los peores enemigos de Estados Unidos: Corea del Norte e Irán, ya que Trump es bastante predecible.

Pero el cambio climático no sólo le preocupa a Francia, Alemania, Italia y toda Europa tanto como a nosotros los latinoamericanos, también debería preocuparle precisamente a Rusia y Gran Bretaña, que tanto cobijan las ocurrencias del Trump, ya que especialmente ellos sufrirían de manera directa con las consecuencias de ese cambio climático y Rusia debe recordar que Chernobyl se encuentra "estable" gracias al clima (por ahora) gélido de su entorno. Rusia y Gran Bretaña deberían recordar que el trabajo conjunto con los demás países les convirtieron en potencias después de la segunda guerra, destacando que, antes de esta, estaban al punto de la bancarrota y de su caída como líderes.

El cambio climático es un problema que nos asusta a todos, incluídos los gabachos, pero que para gente que ya va de salida -hablo de edad- y que cuenta con más centavos que cerebro, como es el caso de Trump, es una de esas cosas con las que es preferible llevar la contraria solo por morbosa diversión.

Así de decorativo resulta el reyezuelo color naranja.

Es cuanto

Messy Blues

No hay comentarios.: